Hacia San Pablo y Espinardo

20130825Esta vez cambiamos de tercio. En vez de pensamientos misioneros, vamos a ofrecer alguna noticia misionera, porque en estos días de aparente inactividad también hay trabajos misioneros en marcha. Antes de comenzar un tiempo fuerte, o especial, según los casos, hay un trabajo oscuro, pero necesario. Sabemos el tiempo. Pero al tiempo hay que darle contenido. Y en el momento actual de la Iglesia y del mundo no hay dos trabajos misioneros que puedan tener el mismo planteamiento de trabajo, aunque las acciones (o el esquema general) sean semejantes.

En un barrio complejo, como el que vivimos en Zaragoza (el barrio de san Pablo en el casco viejo), me decía el párroco que es muy necesario situarse en la realidad. Y, antes de emprender tareas más concretas, va a ser eso lo que realicemos; una especie de Estudio de la Realidad amplio desde los distintos grupos parroquiales y el Consejo de Pastoral.

En Espinardo el párroco quiere dar un paso más. El año pasado nos centramos en un sector de la población más cercano anímicamente a la realidad parroquial. Este año vamos a intentar adentrarnos en otro mundo de los tres o cuatro muy diferentes que pueblan la parroquia, el mundo de quienes viven al margen porque sociológicamente se consideran diferentes.

Hay que darle muchas vueltas al planteamiento por ver si somos capaces de dar con la clave correcta.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *