La Presentación: El día 26º

¡Aterrizando! Vamos ya aterrizando en la misión y en los grupos; es un día de convivencia y de sacar conclusiones:

  • A las 3’30 (15’30), en el Colegio María Reina, especial para padres/madres jóvenes.
  • A las 4’30 (16’30), en casa de Laura Costa.
  • A las 6 (18’00), en casa de Justina Fau.
  • A las 8 (20’00), en casa de Ángel y Maite.
  • A las 8 (20’00), también, en casa de Mari Sol.
  • A las 5’30 de la tarde (17’30) se vuelve a juntar el grupo en casa de Avelino y Nuria Ramos.

 

  • También en la oración de la mañana vamos a determinar si queremos y cómo quisiéramos seguir con esta experiencia de oración que hemos vivido durante las cuatro semanas de este tiempo fuerte de misión.
  • Los Jóvenes ya han comunicado que están dispuestos a juntarse hoy viernes a las 7, como ya habíamos quedado el lunes pasado. Por si no lo sabías o te habías despistado un poco esta semana de exámenes, no lo olvides:
    JÓVENES MIRANDO AL FUTURO: hoy a las 7 de la tarde.

Y hoy, otra oración:

Salmo desde el dolor humano

Como desea el caminante cansado
la fuente de agua fresca,
así mi corazón te busca a Ti, Dios mío,
¿cuando podré verte cara a cara?

Muchos en torno a mi me miran desafiantes
y me preguntan, ¿dónde está tu Dios?
Y yo me digo en mis adentros:
¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué te turbas?
Espera en Dios, tu Salvador.

Pero, ¿no ves, Señor?
Ese niño con hambre,
ese niño sin padre,
ese niño que vaga por las calles
y no siente el calor de un hogar
me pregunta insistente sin hablar:
¿Dónde está tu Dios?

El enfermo que sufre y no sabe por qué,
la madre que ha perdido
el fruto que en su vientre
con cariño acogió,
la mujer que, a destiempo,
ha perdido su amor
gritan sin decir nada:
¿Dónde está tu Dios?

Los hombres desgarrados
por el odio asesino que no quiere la paz,
las gentes sin salida del suburbio,
los hombres y mujeres, los jóvenes y niños
del tercero, del cuarto o del que sea,
de este mundo alentado
por hombres que decían
tener en Dios apoyo y fe
claman en su abandono:
¿Dónde está tu Dios?

Por el honor de tu nombre
levántate, Dios mío.
Haz brillar en medio de nosotros
la luz incomprensible de tu amor,
la luz de Jesucristo,
nacido en un establo, abandonado
por quienes, satisfechos,
gozaban de dinero, de comida y calor.

Por el honor de tu nombre
levántate, Dios mío.
Haz brillar en medio de nosotros
la luz incomprensible de tu amor,
la luz de Jesucristo
que en plenitud de vida se entregó
y fue puesto en la cruz
por quienes ostentaban el injusto poder.

Por el honor de tu nombre
levántate, Dios mío,
y haz brillar en medio de nosotros
la luz de su resurrección.

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