La Presentación: El día 2º

Tened Sus mismos sentimientos. Renunciando a su comodidad de Dios, pasó por uno de tantos. Esto es lo que queremos, aunque sea a distancia, seguir sus pasos. Por eso, seguimos caminado… Seguimos diciendo que Él está a vuestras puertas llamando. Nosotros lo hacemos en nombre de una parroquia, la Presentación de la Virgen, que quiere estar en medio de vosotros. Pero es Él quien te llama.

No olvidéis que a las 8 de la tarde seguimos reuniéndonos un pequeño grupo de Animadores. Pero aunque sea pequeño, no lo sientas extraño. ¡Es para ti! ¡Estás invitado/a!

Alguien de la parroquia me ha sugerido: A ver si pones alguna oración para rezar en casa. Pues ahí va una que compartimos ayer, en ese ratito hermoso que gozamos todos los días a las 9’30 de la mañana. Os dejo la conocida oración de Charles de Foucauld:

PADRE:

Me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Sea lo que sea, te doy gracias.
Estoy dispuesto a todo.
Lo acepto todo,
con tal que tu plan vaya adelante
en toda la humanidad y en mí.
Ilumina mi vida con la luz de Jesús.
No vino a ser servido, vino a servir.
Que mi vida sea como la de El:
Servir.
Grano de trigo
que muere en el surco del mundo.
Que sea así de verdad, Padre.

Te confío mi vida.
Te la doy.
Condúceme.
Envíame aquel Espíritu
que movía a Jesús.
Me pongo en tus manos,
enteramente,  sin reservas,
con una confianza absoluta
porque Tú eres… MI PADRE.

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