Maravilloso

Ayer no escribí nada porque estuve ocupado en otra tarea misionera. Hemos repetido muchas veces que la misión es un proceso que engloba tres momentos: preparación, tiempo especial fuerte y continuidad. Pues bien, en tareas de continuidad nos ocupamos entre tiempo fuerte y tiempo fuerte de misión.

El curso pasado por estas fechas estábamos trabajando el tiempo fuerte en la parroquia de la Presentación de Zaragoza. En ese tiempo se formaron varios grupos y uno de ellos, de madres jóvenes, ha seguido formándose todo el curso y al comienzo de este decidieron iniciar un Catecumenado Vicenciano. El otro día en la presentación del Plan de Pastoral de la diócesis quiso Emilio, el vicario parroquial, que informáramos del proceso seguido por este grupo. No pudo ser porque estábamos en Puente Tocinos. Pero ayer tarde nos juntamos con el grupo para continuar animándonos todos. El grupo sigue animado, tanto que ayer algunas decían: ¿Por qué no nos juntamos dos veces en semana?

Creo que esta breve nota nos puede animar a muchos. Como decía hace unos años un grupo de jóvenes argentinos que vinieron a las JMJ de Madrid, “hoy no se puede ser buen cristiano tan sólo con la misa del domingo”.

Con_Cristo2

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