Oikía

OIKÍA es un Centro de Acogida para Niños de la Calle en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Es una Casa de la Iglesia Católica, del Arzobispado de Santa Cruz de la Sierra. Nuestros Objetivos en el Centro de Acogida son dar albergue y acogida a los niños y suscitar en ellos la motivación para cambiar de vida y llevar una vida digna y sana. Desde su comienzo en 2007 hasta el 2013 hemos atendido a más de trescientos niños y niñas, que han sido cuidados por el equipo de educadores voluntarios del proyecto hasta conseguir la reinserción en la vida social ordinaria de gran parte de ellos.

Íntimamente vinculado al origen y a la identidad del proyecto mismo va el nombre de Oikía. Se trata de una palabra de la lengua griega, cuyo significado es el de “casa”, “hogar”, “familia”, y su presencia en el texto griego del Nuevo Testamento inspiró el nombre de este centro de acogida a los niños de la calle, especialmente en los textos de la parábola del hijo pródigo (Lc 15,25), donde oikía es la casa del padre a la que retorna el hijo perdido, y en los textos del origen de Jesús, donde oikía es el lugar del niño Jesús y su madre cuando los visitan los sabios de oriente ofreciéndole regalos (Mt 2,11). Esto es lo que quiere ser Oikía, una casa para dar acogida a los niños, hijos pródigos en la ciudad de Santa Cruz.

El Centro cuenta con tres Casas:

  1. Oikía Noche: funciona como albergue nocturno, de seis de la tarde a ocho de la mañana, aunque es mucho más, ya que, al igual que los otros dos espacios, no se concibe el proyecto general educativo de Oikía sin este centro. En Oikía noche los chicos reciben atención médica diaria, pueden lavar su ropa y cambiarla por otra limpia que se les facilita, bañarse, tienen cena y desayuno, cama y un espacio amplio de encuentro, juego, taller, intercambio.
  2. Oikía Día: funciona como centro cultural diurno, de ocho y media de la mañana a seis de la tarde. Es un espacio con varios ambientes dedicados a ofrecer diferentes alternativas educativas durante el día, que atienda a los diferentes centros de interés de los chicos, así como les ofrezcan actividades formativas concretas. En él los chicos disponen de talleres deportivos, de manualidades, de ocio, realizan nivelación escolar, comen y tienen dos meriendas, una por la mañana y otra por la tarde.
  3. Oikía Recreo: es un espacio amplio, pensado como complemento a Oikía Día, es el último de los tres centros que se ha abierto. Tiene dos funciones principales, una, ser un complemento durante el fin de semana y algunas tardes entre semana a los talleres deportivos y momentos de ocio que se organizan en Oikía Día, y la otra es la de Escuela-Taller en carpintería, destinada a los chicos entre quince y dieciocho años que están en la casa.

La dirección del Centro está en manos de José Cervantes Gabarrón, sacerdote misionero, y de Daniel de la Traba López. En su actividad educativa participan voluntarios educadores de Bolivia, de España y de otras nacionalidades. Oikía se financia mediante donativos de personas y comunidades que, conscientes de esta gran necesidad de atención a niños pobres y marginados, hacen su aportación ocasional o sistemática, para mantener dicha institución solidaria de intervención social en la Iglesia Católica. Todos esos donativos se canalizan a través de una Asociación de Murcia, “Ayuda a los niños de Bolivia” dedicada exclusivamente a este proyecto. Quien quiera colaborar directamente con este Proyecto Oikía de ayuda a los niños más pobres y marginados de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia puede hacerlo con su donativo voluntario a la Asociación “Ayuda a los Niños de Bolivia” (Yéchar – Mula – Murcia con el nº registro 8.087/1ª).

Para mantenerse informado y actualizado acerca de todo el proyecto Oikía, puede visitar la web: www.casaoikia.org y ponerse en contacto con la dirección del mismo.

Oikia

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1 respuesta

  1. Asun dice:

    Hola familia misionera. Que dientes más largos me habéis puesto al leer vuestros comentarios con relación al encuentro de Albacete. Todos coincidís en señalar que ha sido el mejor encuentro de todos. Y yo sin estar. Igual ha sido por eso. Bueno es broma. Porque por una parte por mis deseos de estar entre vosotros y por otro lado por las nuevas tecnologías que hicieron posible que yo en Rio y vosotros en Albacete nos pudiéramos ver y hablar. Bendita modernidad.
    Gracias familia, por vuestro trabajo misionero en vuestras parroquias por vuestra constancia en participar en los encuentros, por la inyección de optimismo que nos inyectáis a nosotros. Gracias a Dios por cada uno de vosotros y por haberos puesto en nuestro camino. Besos Y como no gracias a Luis Mari por sus desvelos y trabajo incansable por Amaya , Begoña ,Javi , Chus por vuestro trabajo y cariño. Bueno hasta mañana. Mañana sigo con más. Desde Río, un abrazo.

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